
Hace algún tiempo, antes de que un beso conllevara a otro, caí en la tentación. Me enamore de una simple atracción física que no me llevo a ninguna parte. Para contar esta historia prefiero no revelar nombres para no crear confusiones.
Todo empezó en una fría noche de verano, un amigo mío me lo presentó, típico...¿verdad? Está claro que me fije mucho en él, tanto, que el primer día que lo conocí no recordaba ni su nombre, sólo como era, físicamente claro, porque en realidad no sabia nada de él.
Si sólo hubiera sido ese día, nada de lo que pasó habría pasado. Pero todo se complicó, su visita junto a todos mis amigos fue cada vez más frecuentada, cada día lo veía más. Me estaba hasta la madrugada hablan la do con él, con el tiempo lo fui conociendo más.
Hubo otro factor, la "enemiga", un rodeo de mentiras empezó a envolverme, no sabía a quién creer todo el mundo estaba dentro pero nadie sabia la verdad, excepto alguien, la "incondicional", siempre me contaba todo lo que pensaban y tramaban los demás.
Pero no sabia como reconocer las mentiras de las verdades, era cierto lo que me contaban mis amigos, debía confiar en el "mister", aquel que me enloqueció un año después. Y escogí otra elección, la más equivocada de todas, la persona que me aconsejo fue la menos indicada, "el que me dio un beso y un beso conllevo a otro". Me dijo que intentara descubrir que pasaba por la cabeza del "amigo de mi amigo" y entonces fue cuando todos mis deseos cayeron al suelo, todo fue un desengaño.
Deje de creer en esas señales que dicen que sientes cuando alguien te corresponde, deje de hacerme falsas esperanzas, deje de mirarme al espejo y cuidar cada detalle de mí. Ya no valía la pena, puesto que no le interesaba a nadie.
Luego todo fue diferente, ya no le enviaba sms con la ilusión de reunirme con él, había perdido todas las esperanzas, lo olvide y pasado un feliz carnaval el "mister" entro en mis pensamientos.
Con el tiempo descubrí que todo fue una mentira y la "enemiga" perdió su sobrenombre, ella lo confesó todo. Me dolió mucho su verdad pero la acepté, nunca le he reprochado este tema, me lo tomé con bastante indiferencia, al fin y al cabo no quería perderla como amiga.
Esta claro que en el amor no todo tiene un final feliz, se aprende de la experiencia pero a veces se vuelve a tropezar con la misma piedra como cuando me enamore del "amigo de mi amigo" puesto que no era la primera vez que tenia un desengaño amoroso, pero cuando menos te lo esperas, un beso conlleva a otro.